domingo, 10 de noviembre de 2013

EL VERDADERO VALOR DEL ANILLO



¡¡Nueva entrada!! Hace tiempo que no dejo un cuento de Jorge Bucay, 
ahí va este que tanto me gusta... y se que os gustará.
EL VERDADERO VALOR DEL ANILLO

Un joven que acudió a un sabio en busca de ayuda.
—Vengo, maestro, porque me siento tan poca cosa que no tengo fuerzas para hacer nada. Me dicen que no sirvo, que no hago nada bien, que soy torpe y bastante tonto. ¿Cómo puedo mejorar? ¿Qué puedo hacer para que me valoren más?
 El maestro, sin mirarlo, le dijo:
—Cuánto lo siento muchacho, no puedo ayudarte, debo resolver primero mi propio problema. Quizás después... –y haciendo una pausa agregó— Si quisieras ayudarme tú a mí, yo podría resolver este tema con más rapidez y después tal vez te pueda ayudar.
—E... encantado, maestro –titubeó el joven pero sintió que otra vez era desvalorizado y sus necesidades postergadas.
—Bien –asintió el maestro. Se quitó un anillo que llevaba en el dedo pequeño de la mano izquierda y dándoselo al muchacho, agregó –toma el caballo que está allí afuera y cabalga hasta el mercado. Debo vender este anillo porque tengo que pagar una deuda. Es necesario que obtengas por él la mayor suma posible, pero no aceptes menos de una moneda de oro. Vete antes y regresa con esa moneda lo más rápido que puedas… El joven tomó el anillo y partió.

Apenas llegó, empezó a ofrecer al anillo a los mercaderes.
Estos lo miraban con algún interés, hasta que el joven decía lo que pretendía por el anillo.
Cuando el joven mencionaba la moneda de oro, algunos reían, otros le daban vuelta la cara y sólo un viejito fue tan amable como para tomarse la molestia de explicarle que una moneda de oro era muy valiosa para entregarla a cambio de un anillo. En afán de ayudar, alguien le ofreció una moneda de plata y un cacharro de cobre, pero el joven tenía instrucciones de no aceptar menos de una moneda de oro, y rechazó la oferta.
Después de ofrecer su joya a toda persona que se cruzaba en el mercado –más de cien personas— y abatido por su fracaso, montó su caballo y regresó.
Cuánto hubiera deseado el joven tener él mismo esa moneda de oro. Podría entonces habérsela entregado al maestro para liberarlo de su preocupación y recibir entonces su consejo y ayuda.
Entró en la habitación.
—Maestro –dijo— lo siento, no es posible conseguir lo que me pediste. Quizás pudiera conseguir dos o tres monedas de plata, pero no creo que yo pueda engañar a nadie respecto del verdadero valor del anillo.
 
—Qué importante lo que dijiste, joven amigo –contestó sonriente el maestro—. Debemos saber primero el verdadero valor del anillo. Vuelve a montar y vete al joyero. ¿Quién mejor que él, para saberlo? Dile que quisieras vender el anillo y pregúntale cuánto te da por él. Pero no importa lo que ofrezca, no se lo vendas. Vuelve aquí con mi anillo.
El joven volvió a cabalgar.
El joyero examinó el anillo a la luz del candil, lo miró con su lupa, lo pesó y luego le dijo:
—Dile al maestro, muchacho, que si lo quiere vender ya, no puedo darle más que 58 monedas de oro por su anillo.
¡¿58 monedas?! –exclamó el joven.
—Sí –replicó el joyero— Yo sé que con tiempo podríamos obtener por él cerca de 70 monedas, pero no sé... Si la venta es urgente....

El joven corrió emocionado a casa del maestro a contarle lo sucedido.
—Siéntate –dijo el maestro después de escucharlo—. Tú eres como este anillo: una joya, valiosa y única. Y como tal, sólo puede evaluarte verdaderamente un experto. ¿Qué haces por la vida pretendiendo que cualquiera descubra tu verdadero valor?
Y diciendo esto, volvió a ponerse el anillo en el dedo pequeño de su mano izquierda.

 Jorge Bucay



miércoles, 6 de noviembre de 2013

¿QUÉ SON LOS DERECHOS ASERTIVOS?



Esta entrada se la dedico a mi profesora Mª Nieves, que cada vez que hablo de los derechos asertivos, me acuerdo de esa estupenda clase de prácticas en la que repetía  ¡SI TENGO DERECHO!


¿QUÉ SON LOS DERECHOS ASERTIVOS? 


Los derechos asertivos son derechos básicos que como seres humanos tenemos. Todos somos creados como iguales y, en este sentido, ninguna persona tiene privilegios exclusivos sobre otras. Los derechos asertivos básicos tiene que ver con la defensa de lo que se es (por ejemplo: tener derecho a ser independiente), se tiene (ejemplo: tener sentimientos y opiniones propios) y se hace (ejemplo: pedir lo que se quiere).


Leer atentamente la lista de los derechos asertivos y uno por uno, repetiros SIII TENGO DERECHOO


Todos tenemos:


1.      Derecho al respeto y a la dignidad.

2.      Derecho a tener sentimientos y opiniones y a expresarlos sin violar la dignidad de los demás (derecho a estar cansado, atontados, enfadados, con deseos sexuales…)

3.      Derecho a decir si nos comportamos según las expectativas y deseos de los otros o si actuamos según nuestros intereses, siempre que no violemos los ajenos.

4.      Derecho a pedir, dándonos cuenta de que el otro tiene derecho a decir no.

5.      Derecho a rechazar peticiones sin sentirnos culpables.

6.      Derecho a establecer nuestras propias prioridades y a tomar nuestras propias decisiones.

7.      Derecho a cambiar de opinión.

8.      Derecho a decidir qué hacer con nuestras propiedades, cuerpo y tiempo.

9.      Derecho a equivocarnos y ser responsables de nuestros errores.

10.  Derecho a detenernos y pensar antes de actuar o tomar decisiones, esto es, derecho a responder o no hacerlo inmediatamente o nunca.

11.  Derecho a pedir información y decir “no lo entiendo”.

12.  Derecho a reconocer y disfrutar los propios logros.

13.  Derecho a sentirse a gusto contigo mismo independientemente de tus logros.

14.  Derecho a obtener aquello por lo que se paga.

15.  Derecho a escoger no comportarse de forma asertiva.

16.  Derecho a estar solo cuando así lo escojas.

17.  Derecho a no justificarme ante los demás.

18.  Derecho a hacer cualquier cosa siempre que no se violen los derechos de los demás.

19.  Derecho y obligación a ser felices.

martes, 8 de octubre de 2013

LA IMPORTANCIA DE SABER DECIR QUE NO



LA IMPORTANCIA DE SABER DECIR QUE NO

Ese es el título del taller de psicología práctica que impartí ayer en el hogar del pensionista de Quintana de la Serena, a personas mayores. 


Empezaba el taller con estas preguntas y sus respuestas eran:


  • ¿Has dicho alguna vez sí, cuando en realidad querías decir no?

 “Si en muchas situaciones”, “constantemente me ocurre eso con mis hijos, a ellos no les puedo negar nada”, “si siempre tengo la sensación de hacer yo más por todos los de mi alrededor que por mí mismo”…


  • ¿Cómo te has sentido cuando te has visto envuelta en esta situación?

“Mal, impotente, porque hago las cosas sin ganas”, “triste, con rabia por no decir lo que pienso”, “aunque termine haciendo todo, estoy enfadada conmigo misma”…

-      

  •  ¿Y por qué lo hacéis si en realidad os sentís mal haciéndolo?

“Porque pueden pensar que soy una egoísta”, “porque van a pensar mal de mí”, “porque no quiero que se enfaden conmigo”, “porque si no lo hago yo, que soy su madre, ¿quién lo va hacer?...



He querido dejar esta entrada porque son muchas las personas que viven frecuentemente  esta situación, desde personas mayores como es en esta ocasión, como niños, adolescentes, adultos, todos día a día nos enfrentamos a situaciones parecidas…


Es importante aprender a decir que no, de lo contrario perderíamos el control de nuestra vida y nos llenaríamos de rabia por no hacer lo que en realidad queremos. Nos convertiríamos en títeres de los demás. Quizás alguien pueda pensar que decir que no es de mala persona  y que así estamos siendo desagradables, egoístas… pero es necesario, por momentos, detenerse y reflexionar sobre ello, hay que saber establecer límites y no ceder ante manipulaciones y chantajes emocionales. 


Hay que empezar por uno mismo, tengo que poner mis propios límites, tengo que aprender a decir que no, sin que me sienta mal por ello. 


Si no sabes cómo hacerlo y necesitas ayuda, no dudes en acudir a un profesional, no hace falta esperar a tener un problema para aprender a solucionarlo, los psicólogos no tenemos una barita mágica que todo lo arreglamos, nosotros simplemente os facilitamos herramientas para que pongáis en práctica en vuestro día a día y conseguir aquello que tenemos derecho como seres humanos, “ser felices”.


lunes, 23 de septiembre de 2013

¡NOVEDADES!


Este nuevo curso, prometo actualizar más a menudo el Blogger... para empezar os informo de las novedades:

El Gabinete Psicopedagógico PEDAGOEX y El Gabinete de Atención Psicológica LHQ ¡colaboramos juntos!, sumando así más especialidades y poder brindar más servicios especializados.

ATENDEREMOS TANTO EN DON BENITO, COMO EN 
QUINTANA DE LA SERENA 


  DON BENITO: C/HUMANISTAS, 5 -- 617 127 952 
QUINTANA DE LA SERENA: C/ RONDA ESTE, 74-- 616 477 519

lunes, 10 de junio de 2013

 
¡TALLERES DE PSICOLOGÍA PRÁCTICA PARA MAYORES!

Retomamos los talleres, pero eso sí, dando un giro de 180º. En esta ocasión trabajaremos con personas mayores.
 
Normalmente, suelo trabajar con niños y adolescentes dada mi especialización, siendo un trabajo muy enriquecedor en el cuál disfruto día tras día, pero como siempre digo, el trabajo con niños es trabajo con padres y cómo no, también con abuelos.
 
Ahora dada la oportunidad que se me ha brindado, estoy muy contenta de poder trabajar en este ámbito y me gustaría compartir con todos la información.
 
SE DESARROLLARÁN EN EL HOGAR DEL PENSIONISTA DE QUINTANA DE LA SERENA, DE MANERA TOTALMENTE GRATUÍTA.
 
ANIMAR A TODAS LAS PERSONAS MAYORES A QUE SE APUNTEN A TODOS O AQUELLOS TALLERES QUE LES INTERESEN.





MUY PRONTO SE COMUNICARÁN LAS FECHAS
 


jueves, 14 de marzo de 2013

TALLERES PARA PADRES

 
 
NOVEDADES
 
Hola a todos, me gustaría haceros partícipes de un nuevo proyecto. A partir de ahora, se realizarán talleres gratuitos en muchos ámbitos.
 
Empezamos por el tema que a mí más me gusta, los pequeños. Para que los niños crezcan, se desarrollen bien y sean felices, la base de todo es la educación que reciben en casa. Es por eso que me gustaría aportar mi granito de arena e informar y enseñar técnicas, para que pongan en práctica los padres.
 
Os dejo la información a continuación.
 
 
 
 

miércoles, 13 de marzo de 2013

 
Texto adaptado de mi libro preferido,
Se lo dedico a todas aquellas personas que después de leérselo les cambió la cara y me miraron sonriendo =)
 
 
La seguridad: variaciones internas y externas.
En el colegio, hace mucho tiempo, aprendiste  a escribir una redacción. Te enseñaron que necesitabas una buena introducción, parte media de desarrollo bien organizada, y una conclusión. Desgraciadamente, puede que hayas aplicado el mismo tipo de lógica en tu vida llegando a considerar todo el asunto de vivir como una redacción escolar.
La introducción fue tu niñez en la que te estabas preparando para ser una persona. El cuerpo es tu vida adulta, que está organizada y planificada como una preparación para la conclusión que sería la jubilación y un final feliz. El vivir de acuerdo con este plan implica una garantía de que todo estará bien para siempre. La seguridad quiere decir saber lo que va a pasar. La seguridad quiere decir nada de riesgos, nada de excitaciones, nada de desafíos. La seguridad significa nada de crecimiento y nada de crecimiento significa la muerte. Además, la seguridad es un mito.
Mientras seas una persona que vive en esta Tierra, y si el sistema sigue siendo el mismo, nunca podrás tener seguridad. Y aunque no fuera un mito sería una horrible manera de vivir. La certeza elimina la excitación y la emoción… y el crecimiento.
La palabra seguridad en el sentido que la hemos usado aquí se refiere a las garantías externas, a las posesiones como el dinero, una casa y un coche, a baluartes como un buen empleo o una elevada posición en la sociedad. Pero hay un tipo de seguridad diferente que sí vale la pena buscar; y es la seguridad interior que te brinda el tener confianza en ti mismo y en tu capacidad de solucionar cualquier problema que se te presente.
Esta es la única seguridad duradera, la única verdadera seguridad. Las cosas se pueden deshacer; una depresión económica dejarte sin dinero, quedarte sin casa, pero tú puedes ser una roca de autoestima. Puedes creer tanto en ti mismo y en tu fuerza interior que las cosas y los demás te parecerán simples accesorios a tu vida, agradables pero superfluos.
Haz la prueba con este pequeño ejercicio. Imagínate que ahora mismo, mientras lees estas líneas, alguien desciende violentamente sobre ti, te desnuda y te rapta en un helicóptero. Sin previo aviso, sin dinero, nada más que tú mismo. Supongamos que te llevan hasta un lugar de la China Roja y te dejan caer en un campo. Te las tendrías que averiguar con un idioma nuevo, costumbres nuevas, un clima nuevo, y lo único que tendrías serías a ti mismo. ¿Sobrevivirías o te derrumbarías? ¿Podrías hacer amigos, conseguir alimentos, vivienda y otras cosas? ¿O te quedarías simplemente en mitad del campo echado lamentándote sobre lo desgraciado que eres por lo que te sucedió?
Si necesitas seguridad exterior, te morirías porque te habrían quitado todas tus posesiones. Pero si tienes seguridad interior y no le tienes miedo a lo desconocido, entonces sobrevivirías. O sea, que podemos redefinir el concepto de seguridad diciendo que es el saber que puedes enfrentarte con cualquier cosa, incluso con el hecho de no tener seguridad exterior. No caigas en la trampa de este tipo de seguridad exterior puesto que te despoja de tu capacidad para vivir y crecer y realizarte. Echa una mirada a aquella gente que no tiene seguridad externa, gente que no lo tiene todo planificado. Puede que se pasen de listos. Pero por lo menos pueden probar cosas nuevas y evitar caer en la trampa de tener que quedarse siempre con lo seguro.